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POEMA: VOTOS DE UN GUARDIÁN PROTEGIDO


 

                              Votos de un guardián protegido.

Tengo mis votos de amor escritos en tinta de pasión refulgente, te prometo no llamarte más con tu solo nombre; ahora te llamo como mía, como el árbol llamaría sus raíces, como el ave llamaría sus alas, como llamaría el fuego el azul  de su flama. Te ofrezco mis manos ásperas y cálidas; para así impulsarte cuando estés cansada, aquí está mi hombro dispuesto a la carga. Te llamo sencilla como tu mirada, te llamo valiente como son tus ganas, te llamo refugio porque eres morada llena de silencio que calma las aguas. Voy a ser guardián mientras tenga alma, así cuando caigas por la desventaja te pondré en mis brazos te diré palabras; que vayan en lirios llenas de esperanza que espanten el miedo y traigan confianza, te impregnen de fe porque Dios te ama. Seré de tu escudo que repela lanzas, que quieran llenarte de angustia y nostalgia. Cada cuanto salgas a jugar en este juego que el mundo nos llama, seré tu aguador, seré de tu barra, seré quien te admira. Seré ese que dice ¡nada la desplaza! siempre iré a ti aunque tengas fallas. No sé, si con esto bastara para ser quien te ama, ese que te ame y encaje en tu alma, eso dímelo tu sin usar palabras.

¿Sabes que aprendí desde tu llegada? Aprendí a palpar el amor con ansias, la templanza tuya recogió mis lágrimas, aprendí a vivir sin desesperanza; fabricando nidos de plumas sagradas, que espantan silencios huyendo a la nada. Eres flor sutil, aroma de gracia, con fuerza letal ardida en constancia; fuerza de mujer que no se retracta. Gráfica de impulso que come montañas, que labra caminos, que muele murallas. Te llamaré fuerte; Pegaso sin alas, águila de oro, centauro en batalla. No se ponga en duda tu fuerza gallarda, soy tu defensor y tú eres mi guarda.

 

 

 

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