Ir al contenido principal

 

juicio de Enamorados.

Y él la miró con ojos de ternura que trasmitían  desde su iris un amor profundo, que aun en el paredón de fusilamiento se negaba a morir; y le preguntó- ¿porque te marchas? -Ella respondió -simplemente  saco mi física figura de las paredes del abandono donde me encerraste; porque de tu vida me sacaste hace mucho- ¿Pero cuando?- preguntó él Como el hombre bomba inocente del daño colateral de sus acciones- desde el mismo instante que te dio igual la prenda que sin duda lucia para ti- respondió ella desde el estrado emocional de su defensa, aunque era su defensa le dolía porque se defendía de aquel a quien amaba y continuó con su pretexto; desde el mismo momento que tu mirada hacia mí se volvió pálida y fría-Pero yo te amo, como si tu alma fuese la mía- expresó encendido en una agonía-no dudo tu amor- asintió sin ira-pero me diste amor de bolsas vacías, migajas dormidas que yo recogía; porque a pesar de todo yo si quería, quería mantener pilares con vida, quería continuar pero has sido espina.

-Si te marchas me veras caer, caeré no por débil, caeré por la arrogante idiotez que me arropa que cegó mis ojos, que cerró mi boca, que vació de mi las cosas hermosas, esas que una vez formaron tus ropas, hermosas de lino pendientes de flores; vaya fui un idiota. Hoy solo me queda entre amargas gotas que nublan mis ojos  que mojan mis horas, hacer la promesa en memorias rotas de reconquistarte princesa, mi copa, si crees mi promesa  quiero que te hagas la que no importa, quiero con quistarte con las mismas notas; que un día te escribí de inocente forma, pidiendo de ti que fueses la prosa que adorna mi letra, melodía preciosa, canción a mi oído, dulzor a mi boca. Presta compañía, verde de mis hojas; si en verdad me crees recojo las sobras, del ego fundido. con negras esporas, que llevó tu amor a vivir en sombras; comienzo de nuevo, la pasión no agota; de guitarras  mudas sacaré mis notas, de palmeras secas sacaré una alfombra, para que  tus pies reposen, mi amada virtuosa, de estrellas errantes la luz de tu alcoba, así cada noche con mi voz sin forma, cantaré contigo; versos  para Dios por ser nuestra aurora.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

EL IDIOMA DE UN JUDIO.

EL IDIOMA DE UN JUDIO. El anciano Asaf Ben Amir tenía una pequeña zapatera donde resucitaba el calzado de todos los pobladores de mi pueblo, parecía hacer magia con los trastes de cuero sintético o real, que por tanto trajinar se convertían prácticamente en desecho. A mi me encantaba visitar el pequeño negocio cada cuanto mis zapatos perdían la zuela por tanto correr sobre la superficie rustica del patio de mi casa, aquel lugar me parecía maravilloso. Para mi el señor Asaf había sido viejo desde siempre. Cierto por la imprudencia que es intrínseca a la adolescencia, le pregunté donde había nacido. Recuerdo que me respondió sin perder la concentración en el tejido de unos zapatos de gala que parecían de una fina marca. —Al otro lado del mar, allí nací yo. Intrigado por saber le pedí que me contara como era allá del otro la del mar, quise saber si hablaban otro idioma. —Hablan igual que aquí —me dijo. —Y... ¿es bonito donde usted nació? Dejó de cocer y se ajustó los grandes lentes que se...

ANAMELIA DESAPARECIDA. II PARTE CONTINUACION...

Llegó la tarde de ese día y Anamelia no llegó  para la quesera de su abuelo, tampoco para su casa; don Anastasio en vista que esa mañana su adoración no llegó por la preciada leche. Para aumentar su preocupación en la casa estaban consternados por la ausencia de Anamelia, la madre ahogada en desespero; se paseaba de un extremo a otro en la cocina, rechinando unas viejas cholas sintéticas a cada paso. Y daba plegarias a Dios para que nada malo le pasara a su hija; y era inevitable que a los hermanos, vecinos y hasta el mismo don Anastasio no se les reflejara en la mente el atroz asesinato que había pasado semanas antes con la joven hija de doña Paola. Confusión, impotencia desesperanza se apoderaban cada vez más. Don Anastasio en compañía de su compadre Argimiro y otros voluntarios más se hicieron un equipo de búsqueda para rastrear la zona; recorrieron la vieja carretera una y otra vez. Daban voces pronunciando su nombre, pero solo el sórdido eco de la montaña les respondía; se ade...

POEMA: OLVIDAR AMANDO

LEER NUTRE LA MENTE OLVIDAR AMANDO. Asómate a la ventana de tus sentimientos, dime que ves; dime que no es cierto, que el sol del olvido alumbra tu pecho. Dime si me miras en tus pensamientos, dime si he llorado, o si estoy sonriendo; dime si mi rostro se está decayendo; quiero que me digas sin que sientas miedo, si la flor hermosa de promesa y sueños; se muere de frio, le llegó su tiempo. Si me ves tan solo, en tus pensamientos; quiero que me abraces que me des un beso; no serás culpable del triste momento. No fue desamor, no fueron los celos; déjame explicarte como yo lo entiendo. Factores extraños mermaron tu afecto, te hicieron cambiar tu anterior aspecto y, si alguien pregunta ¿Cómo eres por dentro? Cerraré mis ojos y diré sonriendo; en su corazón tiene un monumento, labrado en amor cubierto en silencio.