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Mostrando las entradas con la etiqueta #abuelas #familia #cuentos #literatura #historias #cuentosvenezolanos #crecimientopersonal

Mala-res y la estrella de Belén.

   Mala-res y la estrella de Belén. Un mango cayó sobre la cabeza de Mala-res, se había comido cuatro; pero el color amarillo-dorado de esa fruta se veía tan, pero tan provocativa que recogió un puñado de piedras para tumbar un gajo. -¡Camilo Ernesto! Gritó su madre desde el viejo rancho de palmas, típico que si su madre lo llamaba por su nombre completo ya Mala-res sabía que había un inconveniente por arreglar. Corriendo como el viento se presenta para ponerse a la orden y así limar cualquier aspereza. -¿Dónde está el pabilo para amarrar las hallacas? Donde tú me lo hayas agarrado para hacer papagayos... no voy a hacer ninguna cena de navidad. dijo su madre con manos en la cintura y cara de pocos amigos. -Mami por lo más sagrado que tengo que eres tú, yo solo lo agarre para guardarlo; porque el gallo pinto lo tumbo de la mesa.   Malares ayudó a su madre a buscar el pabilo oyendo sin atención el palabrerio que le propinaba lleno de amenazas:  —Cuando me muera no se ...

UNA NOCHE SIN CENAR

  UNA NOCHE SIN CENAR. Concepción Gamarra era un pastor que vivía en la parte alta del barrio camoruquito en San Juan de los Morros, había fundado una iglesia en un sector aledaño a su comunidad donde tenía pocos miembros, era un templo de media pared, piso rustico y un techo que por cada invierno dejaba colar los chorros de agua. Esa precariedad se compensaba con la felicidad que irradiaba su gente, todos paliando vidas que no eran dignas de repetir incluyendo la de Concepción Gamarra. Pocos sabían de su vida anterior cuando las calles, el vicio y la delincuencia eran su pasar de tiempo predilecto. Tenía una esposa la cual tenía como mayor adorno de hermosura una sonrisa que denotaba a una mujer tan llena de cicatrices como llena de esperanza y firmeza, dos hijos varones uno entrado en la adolescencia y el otro a pocos meses de ello. Tenía Concepción en todo el barrio una reputación que le garantizaba que nadie podía señalarlo con el dedo, luchaba por mantener a raya esos fanta...