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UNA POESIA A TU PAISAJE SUBLIME.

                                            TU PAISAJISMO.

Me deleita oler las flores pero no tienen tu pétrico, sutil es tocar la seda; pero no tiene tu dermis. Hermoso mirar cristales, pero no tienen tu prisma; tajante ver arcoiris pintados en tu sonrisa, adornada en girasoles del pecho a tus pantorrillas. Aroma de siempre viva manando de tus mejillas.

¿Quién soy yo? Soy un errante en una montaña erguida, que solo lleva tu nombre sembrado en cada colina. La sabana de tu cuerpo me da libertad sin prisa, corro sobre mi caballo sin parar, sin una línea, sin límites ni barreras para frenar mi estampida. Cabalgatas de silencio sobre esteros sin medidas, soy forastero en tu lienzo, descubridor de tu vida, caminante de tu reino, vigilante que germina de pasión y de fervor cuando la noche declina. Impregnó toda tu mente como tú impregnas la mía, gracias a Dios por unir tu razón junto a la mía.

 

Soy sembrador de tus campos con esperanza fundida, con semilla de mi amor en tus tierras de alegría. Allí no existe la lluvia, tampoco viene SEQUÍA ese Roscio de tu cuerpo mantiene plantas prendidas escondidas de carroñas y de sangrientas polillas; esperando con paciencia la cosecha de su día echa en canasta de besos tejida de melodíA

 


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