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POEMA: EL PASADO DE PAURARIO. Basado en la vida real de un viejo amigo, que conocí en San Juan de lo Morros. trata sobre la injusticia y el orror de un sistema judicial, que no le jugó la mejor carta.


 

                                     

El  pasado de Paurario.

Siempre se veía sonriente

El amiguito del barrio

Hombre de mucha empatía

Diminuto de tamaño

Bajaba cada domingo

De su prestigioso campo

En la falda de los morros

Cultivaba su entusiasmo.

 

Alegraba las veredas

Con su grito de empresario

Vendía ajíes muy gustoso

Vendía limones amargos.

 

De vez en cuando, hacía trueques

Por unos viejos zapatos;

Por un roto pantalón

Para cambiarse sus trapos

.

Vivía solo su alegría

Sin un pariente cercano

Balbuceaba en soledad

Muy golpeado por los años.

                   

                                          En su presente alegría;

Había un oscuro pasado

Marcado por la injusticia

Carcomido por el diablo.

 

Acusado por un crimen

Forjado por otras manos

Con veinte años, de su vida

Entre rejas lo encerraron.

 

 

A los cuarenta cumplidos

A libertad lo llamaron;

Salió lleno de rencor

Con el corazón sangrando.

 

Con un solo pensamiento

Vengativo y temerario

El lazo de la venganza

Lo tremolaba en su mano;

Para en lazar el juzgado

Que se encargó de su caso.

 

                                          Ese oscuro sentimiento

Lo llevó a sus negros pasos

Matando al juez, al fiscal

Y a dos testigos del acto.

 

El tiempo, lo cura todo

Es un repetido alagio

Pero este error de justicia

No lo tragó el calendario.

 

¡Pagué una vez sin motivo!

Dijo el amigo del barrio,

Esta vez por mi cuchillo

Razón tendré en ser penado.

 

 

 

 

 

Veinte primaveras más

Terminaron en verano

Sesenta inviernos cumplidos

Cuando regresó a su campo.

 

No hubo planes, no hubo metas

Sólo barrotes de engaño

Todo sueño se encumbró

En mazmorras de presagio.

 

sólo, sonríe del presente

almacenó su pasado

en pañuelos de silencio

cómo desecho extraviado.

 

Se escucha su carretilla,

Chillando como un marrano

Se sabe viene bajando

El amiguito Paurario,

Cargando no solo frutas;

También marcas de un pasado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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